Aceras hundidas

Ayer me acerqué por el laboratorio de la ofi (la zona donde se está gestando el proyecto cultural), y estaba Ainara seleccionando fotos para el dossier que tenemos que presentar. Me enseñó algunas preciosas, que no sabemos todavía si se utilizarán,  y donde más coincidimos es en aquellas que mostraban una imagen de la ciudad menos pulcra, que a menudo quiere decir más viva.
La pregunta tiene su miga: ¿puede una ciudad estar demasiado bien cuidada? ¿es el caso de Donostia? ¿por qué a casi todo el mundo le parece Tabakalera precioso como está? ¿No viene la gente maravillada de Brooklyn o el Mitte sin reparar en lo habitualmente cochambroso de sus calles? Y ya que estoy casi en escritura libre, me acuerdo de los graffitis de hace unos meses: ¿hubo quejas masivas sobre ellos -algunos de los cuales todavía se ven junto el Paseo de La Concha-?
Citaba antes de ayer, en broma, la filosofía de Donostia 2016 de reconquistar los espacios públicos. Por aquí va la cosa: si el espacio se desgasta es porque se ha vivido en él.

 

posted by Backstage on 4:44

1 comentarios:

Gigi Peligro dijo...

En efecto, una chica divina!!!
Mucha suerte en esta aventura...

Gisela.